Haga su película entre amigos y luego busque el dinero que hace falta

Por: Carlos Melian Moreno / 2009-04-18 15:22:44

“Haga su película y luego busque el dinero”, eso aconseja Thomas Krempke a los que deciden filmar de forma independiente y con poco capital. Este señor, de gestos nerviosos y fumar incesante sabe lo que dice.

A su empresa Swiss Effects llegan a anualmente muchos filmes como llegan pacientes accidentados a los cuerpos de guardia de los hospitales. Arriban desde cualquier latitud del mundo con sus discos duros, con poco dinero en los bolsillos y muchos deseos de sacar “una película” con todos sus píxeles en la gran pantalla. Pero ¿a qué se refiere exactamente Thomas Krempke?

Cuando él dice: “haga su película y luego busque el dinero”, dice además que sólo las “mejores propuestas” podrán superar la envoltura digital, que no permite entrar en los grandes circuitos de distribución ni a los principales festivales.

“Yo organizo el Festival de Friburgo y por cuestiones de trabajo debo ver muchos filmes, pero de esos sólo un veinte por ciento sirve”, dijo el alemán radicado en Suiza y luego explicó que el desarrollo de las tecnologías no solo ha propiciado que sea más fácil rodar un filme, también que actualmente se produzcan muchas más películas en el mundo.

Cine independiente, de bajo costo, no es sinónimo de buen cine. Krempke y su colega, el fotógrafo francés Jacques Loiseleux, están de acuerdo en que un buen guión se abre camino por sí solo y que no importan, incluso, las condiciones técnicas con que se haga.

“Una buena cámara no hace a una película”, dijo Loiseleux quien se confiesa a sí mismo como el último defensor del 35 mm. “He visto obras excelentes filmadas incluso con una cámara Mini DV como esta que traigo”, Jacques levantó su cámara, tenía el tamaño de un puño. “No es una cuestión técnica, lo que vale es el alma de la película”, concluyó el francés.

Con su frase Thomas quiere decir que nadie debe detenerse si siente necesidad de expresarse, pero que sólo las grandes obras, las que el mundo necesita, ganarán premios, encontrarán dinero, y se abrirán camino aun cuando lleguen en estado de coma a su laboratorio en la tranquila ciudad suiza de Zürich, donde tiene su sede Swiss Effects.

Ahora, ¿quién le dice a un realizador que su película no es necesaria, que su idea no es una buena idea?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s