Archivo mensual: enero 2012

Sobre el KinoCuba para el Bisiesto

Esta es una nota que escribí para un número del Bisiesto órgano de la Muestra Joven del ICAIC, como es demasiado larga y no se si podrán publicarla completa, la coloco aquí. Para mis lectores, que se que son muy pocos les anuncio que en estos días desclasificare algunos documentos reveladores sobre mi experiencia como productor, director y guionista en Pizza de jamón. Esta nota defiende el proyecto KinoCuba al que me invitó la realizadora Milena Almira.

Aquí va la nota:

” Debo conseguir que el Kino viaje a Santiago u Holguín. Podría ser en
las Romerías de Mayo o en Santiago de Cuba, donde sea más factible o
donde haya más espíritu de ayudarnos. Un Kino en provincias, al menos
en las provincias orientales, podría unir a dos o tres pistoleros
solitarios a los que nadie les para bolas, porque para la media pensar
aquí en hacer películas, es estar mal de la cabeza, o librar una
batalla perdida. A mí me preocupa mucho el sentimiento de derrota que
hay aquí en Santiago u Holguín, me preocupa que la gente piense que
hay que irse a vivir a la Habana o a Los Ángeles para hacerse
cineasta. Pensando así estaremos siempre jodidos y el poder siempre
estará concentrado. Creo en el Kino de una manera pragmática, porque
podría a unir a personas que solo tienen mucho talento, con personas
que solo tienen los medios. Unirlos de una manera coolaborativa, de
modo que comprendan que estás haciendo la película del otro y que es
importante que eso suceda sea buena o mala para ti, porque lo peor es
que no suceda nada o que suceda sin calidad técnica. Dejar tu ego de
autor a un lado y ponerte como  sonidista o fotógrafo aquí y luego
brindarte para ser productor en el proyecto de otro, con la frialdad
que eso requiere, te ayudará a comprender qué es el cine. Para mí una
película ahora no es posible gracias a que hay cámaras y editoras
digitales más baratas: ni siquiera tengo una jodida compu. Es posible
gracias a conseguir la colaboración con otros individuos e
instituciones. La puedes hacer solo, con dos amigos más que actúen,
pero -y sé que este no es el mejor pretexto- yo creo que la vida es
muy corta para hacerle esa mierda. En la ruta larga vivimos, sufrimos
más y conocemos a más personas. Hacer una película es un ejercicio
sostenido de voluntad, que nos lleva incluso a luchar contra nosotros
mismos, y decirnos en determinados momentos si estamos dispuestos a
dar un paso u otro para mejorar el producto final y mejorar nuestra
maquinaria espiritual. He  ido viendo como los perezosos, los que en
el fondo querían, ya sabes, andar diciendo por ahí que son
realizadores, tirase jevas o tipos por montones, y aparecer en la tv,
se han ido quedando en el camino. Así que si no hay Kino este año en
Holguín o Santiago, no anden buscando un culpable, la culpa será mía”.