Archivo mensual: marzo 2013

Por qué a Chávez

Cuando recibimos la noticia Chely y yo lloramos. Luego me metí en el cuarto y lloré solo, como un niño. Y me preguntaba por qué lo hacía. Era ambiguo: ¿por la suerte de mi hija, por el medio donde se mueve mi familia, es decir, la sociedad cubana y su entorno regional?, ¿por mis lazos afectivos con el relato?: su llegada al poder, aquel golpe de estado del 2001, luego su retorno a Miraflores que seguí toda la madrugada por televisión, los referendos que ganó y aquel otro que perdió, la entrada al quirófano, la lucha contra el cáncer (no pretendo enfriar mi discurso, solo busco el origen ¿ok?, ya dije que había llorado ¿ok?); también evoqué, una evocación forzada, como cuando buscas contenido: a los más de trescientos alumnos venezolanos que tuve de orígenes sociales diferentes, sus rostros duros, idiotas, resentidos; ahogados, durante años, en lo de ser poca cosa, o el fracaso. Alguien los colocó en la historia, los sacó de la exclusión, les inyectó la dudosa adrenalina de la revolución y les dio eso que conozco bien. Es difícil o inútil llevarlo a palabras, sé que hay personas muy inteligentes, a las que su ruta de vida no les ha llevado ni les llevará a conocer qué es salir de la exclusión, del agujero de ratas o del sueño hegemónico Sigue leyendo