Archivo mensual: enero 2014

60 baros (II parte)

A América Lavalle no le gustaba doblar y se puso de mal humor; comenzó a gritarles a todos, la cogía con el director y con el sonidista, especialmente con este último, pero el director la manejó con palabras amables, llevándola a donde quería, como se hace con las glorias, o como se hace en el cine en general; para todo director inteligente los egos torcidos no son su problema.

Mi parte fue lenta mientras América esperaba su taxi. Me ponía nervioso. En un momento preguntó si yo era actor, y le dije que no; luego rompió a reírse de pronto, a carcajadas, y creí que se reía de mí. Cuando llegó su taxi y se la llevaron, me dijeron que se reía recordando sus propios ataques de histeria. Luego fue rápido, no tanto como América,  20 minutos, o quizá menos.

Fuimos a almorzar a un paladar de comida Turca, pero pedí comida cubana, un bistec de cerdo. Y mientras me limpiaba la boca con la servilleta, pedí que me regresaran a Santiago. No me habían sacado pasaje, no habían previsto nada, no me tomaban muy en serio Sigue leyendo