Archivo de la etiqueta: Cine independiente

Los trenes llegan III (y final)

Probablemente una de las cosas que más ha variado el paisaje es la ausencia del verde. Santiago era una ciudad muy verde con un permanente y fornicador olor a todo, a cesped recién cortado, a maleza, a grajo. Ahora cambia su color a un pardo de hojas secas y buque oxidado. Los aromas se han replegado y la silueta de la ciudad al atardecer, con todos esos árboles desojados y amputados, hace evocar espectros o dioses menores caídos en desgracia.

Barrios que fueron creciendo en silencio bajo las copas de los árboles y en las faldas de las lomas, pueden ser vistos ahora donde menos uno se lo imagina. Mi zona, un distrito casi suburbano que comienza en las alturas de Quintero, ahora parece una ciudad plagada de luces y casas bajas; por el día son casas sobre casas, estilo favelas o cerros caraqueños pero a la cubana, es decir, exentos de violencia o amenazas. La ciudad está rala, triste como un pubis de anciana, y se nota ya porqué es el municipio más poblado de Cuba.

La ciudad que Lázaro Expósito, el primer secretario del PCC, y un ejército de obreros y funcionarios sacados del letargo, habían logrado hacer florecer con una vistosa red gastronómica y de servicios, tendrá que volver a comenzar. Suerte que algunos de esos nuevos establecimientos, como la arboleda, (coopelia santiaguero) quizá por razón de estilo, tenían coloridos techos de lona que aunque volaron no se dañaron, fueron recogidos, y ya están puestos nuevamente.

A propósito del dirigente, y sin ánimo de hacerle procelitismo, puedo decir que los días siguientes a la recuperación un rumor que circulaba junto a las anécdotas y las exageraciones, daba cuenta de cómo, por tv, le rogó con énfasis, digamos que casi de rodillas, a la población evacuarse y no confiar en la aparente calma; tomarse en serio a Sandy, dado a que llegaba con grado dos.

Y es que el santiaguero debía escarmentar en carne propia. Nunca había tenido una vivencia igual. Mi padre con 78 años la niega, y tampoco la recuerda de sus padres. La frase más utilizada en la calle es “quién hubiese imaginado que”. La ciudad, habituada a los temblores de tierra, a construir con sólidos cimientos, por primera vez miraba hacia arriba, comprendía la importancia del techo, y desconfiaba de la mítica protección de la Sierra Maestra.

Pero quizá el huracán no se lo llevó todo. Una mujer que salía de una oficina gritó de pronto !ojalá y que pase otro y se lleve a tos estos singaos!. La gente lo cogió a risa, pero sabíamos a qué y a quienes se refería.

La banda sonora aun es de motosierras. La tropa que ha cargado con la peor parte de la resaca, la ardua limpia de las calles, arboles, hojas, y basura de todo tipo, está compuesta casi completa de soldados de la EJT, cadetes y tropas especiales. Pasé al pie de tres hombres uniformados y el más fuerte, un mayor, le decía al más joven, probablemente un soldado: “es verdad que usted es un caballo pinchando, pero como militar es una mierda”. Sé lo que siente un soldado lejos de su casa y metido hasta la mierda, pero también sé lo que siente un oficial lejos de su casa y metido hasta la mierda.

Final

Tres días después, mientras secábamos los colchones, y limpiábamos escombros y matojo, salí a la calle a rescatar mi evento de cine. No es tan descabellado como parece, rescataba una posibilidad de progreso para el movimiento audiovisual de mi ciudad. El evento consistía en ponernos a filmar con equipos de última tecnología. No me resistía a perder, porque probablemente, si uno trabaja más de lo habitual, sea posible salir del agujero.

Regresé a reconectar el compromiso de los hostales y a hablar con los funcionarios, mis amigos decían que era una locura pero quise intentarlo, lo único que me podía suceder era hacer el ridículo. Fui a la Universidad a buscar apoyo de Extensión Universitaria. Tenía un nombre y fui en busca de ese nombre y contra todos mis pronósticos, entre los árboles caídos, la humedad de mierda, los cristales rotos, el cierre de clases, lo encontré. A pesar de todo era mi día de suerte. El sujeto, un vicedecano, iba cargado de pomos, colchas, escobas plásticas y se detuvo cuando le pregunté si él era Leonides.

Entonces no sé con qué cara le dije vengo a hablarle de un evento de cine, pero sí sé la cara que puso él dejando caer la escoba en el piso, o contando hasta diez o leyendo que delante de él había un idiota que por cosas de esta vida no solo fue parido y criado sino que logró salir vivo del huracán. Me respondió, que qué cine, ni películas, ni festival, y que por lo menos él estaba EN-RE-CU-PE-RA-CIÓN. Y bueno, sentí sus palabras como sopapos, pero comprendí que estaba embotado, que en verdad NO COMPRENDÍA a que venía yo, y que la balanza podía hacerle tener razón. Y pensando en esta balanza y creo que a partir de ahí, comencé a sentir que le había pasado algo grave a la ciudad. Pero seguí intentándolo, y seguí llamando a gente por teléfono, hasta quedarme solo, o casi solo, y si evento de Cine.

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Pizza de jamón, o las cavidades descubiertas entre la realidad y la ficción*

Pizza de jamón, o las cavidades descubiertas entre la realidad y la ficción*

Esta crítica salió en el Bisiesto, órgano impreso de la Muestra Joven que organiza en la Habana anualmente el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)

Por Miryorly García Prieto

Carlos Melián ha encontrado profundas cavidades bajo la tierra cubana y oriental que pisa. Al descubrir que existen huecos, vacíos, que ponen en peligro a los que junto a él cohabitan su espacio, se pregunta: ¿qué hacer con esos “anti-proyectos” de vida, o con esas vidas que han quedado al margen de los Proyectos, cuando nada descansa sobre tierra firme? Él necesita reconstruir algunas historias cotidianas, aparentemente poco significativas y, sobre todo, relacionarlas para entender y dar a conocer lo que las une, y, a su vez, lo que las margina dela Realidad comúnmente aceptada Sigue leyendo

Sobre el KinoCuba para el Bisiesto

Esta es una nota que escribí para un número del Bisiesto órgano de la Muestra Joven del ICAIC, como es demasiado larga y no se si podrán publicarla completa, la coloco aquí. Para mis lectores, que se que son muy pocos les anuncio que en estos días desclasificare algunos documentos reveladores sobre mi experiencia como productor, director y guionista en Pizza de jamón. Esta nota defiende el proyecto KinoCuba al que me invitó la realizadora Milena Almira.

Aquí va la nota:

” Debo conseguir que el Kino viaje a Santiago u Holguín. Podría ser en
las Romerías de Mayo o en Santiago de Cuba, donde sea más factible o
donde haya más espíritu de ayudarnos. Un Kino en provincias, al menos
en las provincias orientales, podría unir a dos o tres pistoleros
solitarios a los que nadie les para bolas, porque para la media pensar
aquí en hacer películas, es estar mal de la cabeza, o librar una
batalla perdida. A mí me preocupa mucho el sentimiento de derrota que
hay aquí en Santiago u Holguín, me preocupa que la gente piense que
hay que irse a vivir a la Habana o a Los Ángeles para hacerse
cineasta. Pensando así estaremos siempre jodidos y el poder siempre
estará concentrado. Creo en el Kino de una manera pragmática, porque
podría a unir a personas que solo tienen mucho talento, con personas
que solo tienen los medios. Unirlos de una manera coolaborativa, de
modo que comprendan que estás haciendo la película del otro y que es
importante que eso suceda sea buena o mala para ti, porque lo peor es
que no suceda nada o que suceda sin calidad técnica. Dejar tu ego de
autor a un lado y ponerte como  sonidista o fotógrafo aquí y luego
brindarte para ser productor en el proyecto de otro, con la frialdad
que eso requiere, te ayudará a comprender qué es el cine. Para mí una
película ahora no es posible gracias a que hay cámaras y editoras
digitales más baratas: ni siquiera tengo una jodida compu. Es posible
gracias a conseguir la colaboración con otros individuos e
instituciones. La puedes hacer solo, con dos amigos más que actúen,
pero -y sé que este no es el mejor pretexto- yo creo que la vida es
muy corta para hacerle esa mierda. En la ruta larga vivimos, sufrimos
más y conocemos a más personas. Hacer una película es un ejercicio
sostenido de voluntad, que nos lleva incluso a luchar contra nosotros
mismos, y decirnos en determinados momentos si estamos dispuestos a
dar un paso u otro para mejorar el producto final y mejorar nuestra
maquinaria espiritual. He  ido viendo como los perezosos, los que en
el fondo querían, ya sabes, andar diciendo por ahí que son
realizadores, tirase jevas o tipos por montones, y aparecer en la tv,
se han ido quedando en el camino. Así que si no hay Kino este año en
Holguín o Santiago, no anden buscando un culpable, la culpa será mía”.

¡Pizza de jamon gana en el CINERGIA!

El jurado internacional escogió quince proyectos  para ser apoyados por el fondo de CINERGIA. Proyectos de Cuba, Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador y Panamá son los ganadores de la convocatoria 2010 del fondo CINERGIA, en las categorías de desarrollo de proyecto, producción y posproducción de largometraje, producción de cortometraje y producción de cortometraje animado.
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“Whisky”, de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll

(Recomiendo esta peli, aquí hay algunos agujeros por donde mirarla por dentro)

Tras su exitoso paso por el pasado Festival de Cannes, los directores de “25 watts” estrenarán el 6 de agosto en Uruguay su segundo largometraje. Se verá en España en otoño.

Sinopsis

Montevideo, Uruguay. Jacobo Köller es el dueño de una modesta fábrica de medias y eso parece ser lo único en su vida monótona. Marta es su empleada de confianza. La relación entre ellos nunca excede lo laboral y está marcada por el silencio y la rutina.

Esta monotonía se ve súbitamente amenazada por el anuncio de una inesperada visita del hermano de Jacobo, Herman, residente en el extranjero, con quien no parece tener contacto desde hace años. “Whisky” comienza cuando Jacobo se permite pedirle ayuda a Marta para sobrellevar la situación. Sigue leyendo

Rolo: “hay que hacer ruido”

Publica lo que te de la gana. A veces hay que hacer ruido para ver si los
que nos rodean están atentos y nos escuchan. Cuando tengas el plan de
rodaje listo me lo haces llegar para alertar el equipo. Recuerda que es
preferible filmar los fines de semana. Absolutamente todos nosostros
trabajamos, algunos incluso, entre los que no me incluyo, con un horario
cerrado. Por lo demás no te preocupes. Sigue leyendo

Rolo: entiendeme, no te estaba descargando

Charlie:

Entiéndeme caballo. No te estaba echando descarga. Te aconsejaba que a
veces debes medir y preveer, quízás incluso prefabricar, el efecto de tus
palabras, de las opiniones que emites en público, porque te pueden salvar
o cerrar muchas puertas. Tú sabes que la gente es en extremo susceptible.
Ninguno de nosotros está molesto contigo. Simplemente pensamos, más que
todo, que bajo ningún concepto se puede subestimar o tirar a mierda las
ideas y el esfuerzo de los otros. Sigue leyendo